La industria de la moda se encuentra en un punto de inflexión, impulsada por nuevas regulaciones, valores cambiantes de los consumidores y una tecnología en rápida evolución. Un avance destacado es el auge de los pasaportes digitales de productos (DPP), impulsado por iniciativas como el Reglamento de la UE sobre diseño ecológico para productos sostenibles. Este reglamento, que entrará en vigor en 2027, exige transparencia y divulgación de información sobre sostenibilidad, lo que empuja a las marcas de moda hacia una mayor responsabilidad.
Aunque en un principio eran herramientas de cumplimiento normativo, los DPP están evolucionando hasta convertirse en activos estratégicos. Vinculados directamente a las prendas físicas, los DPP ofrecen información esencial sobre los materiales, las cadenas de suministro, las opciones de reventa y los servicios de reparación. Si se utilizan correctamente, los DPP generan confianza, muestran el valor y fortalecen las relaciones con los clientes.
En el centro de este cambio se encuentra una redefinición de la lealtad del consumidor. Las nuevas generaciones, en particular la Generación Z, están menos vinculadas a las marcas y son más experimentales en sus elecciones. Para estos consumidores, el valor tangible a menudo supera el reconocimiento de la marca o las afirmaciones de sostenibilidad por sí solas. Esta evolución supone tanto un reto como una oportunidad: las marcas deben pasar de las interacciones transaccionales a la creación de un valor significativo y duradero, a través de la reventa autenticada, las experiencias digitales inmersivas y los sólidos servicios posventa.
Esta transformación exige una colaboración interfuncional. Los DPP afectan a casi todas las áreas de un negocio de moda, desde el cumplimiento normativo y la cadena de suministro hasta el marketing y el servicio al cliente. Para liberar todo su potencial, las marcas deben romper el aislamiento interno e integrar la sostenibilidad y la trazabilidad en sus operaciones principales. Para que la innovación sea eficaz, debe ser integrada y escalable.
La falsificación sigue siendo un reto, ya que las réplicas son cada vez más difíciles de detectar. La autenticidad ya no es un factor diferenciador, sino una expectativa básica. Los DPP ofrecen una solución decisiva, ya que proporcionan una prueba irrefutable del origen en una era digital plagada de desinformación y manipulación.
La moda también está yendo más allá del producto y conectando más con la cultura. Los consumidores se sienten atraídos por marcas que reflejan sus intereses, ya sea en música, deportes, videojuegos o entretenimiento. Los DPP pueden servir como puente hacia estas esferas culturales, ofreciendo experiencias inmersivas y una narrativa de marca más profunda.
En un mundo marcado por tensiones geopolíticas, aumento de los costes y un comportamiento de los consumidores en rápida evolución, la innovación debe ser estratégica y centrada en las personas. Las herramientas digitales como los DPP, cuando se aprovechan no solo para cumplir con la normativa, sino como vehículos de conexión, ofrecen un camino a seguir, alineando los objetivos empresariales con los valores y expectativas del consumidor moderno.
Nuestra solución
Nuestras exclusivas etiquetas de seguridad combinan múltiples funciones en una potente solución: garantizan una protección a prueba de manipulaciones durante el transporte y vinculan de forma auténtica cada pasaporte digital del producto a un artículo específico. Estas etiquetas seguras permiten los más altos niveles de autenticación, una trazabilidad completa y un mayor compromiso por parte del cliente, todo ello integrado a la perfección en un único punto de contacto seguro.




